19 de marzo, día de nuestro Fundador

Señor Jesús, que has prometido no dejar sin recompensa la más pequeña obra hecha por tu amor, no olvides los trabajos apostólicos de tu siervo José Gras y su vida dedicada totalmente a hacerte reinar en el corazón de todos los hombres. Haz que sigamos su ejemplo y concédenos por su intercesión el favor que, confiados en tu bondad, te pedimos. Amén (Con aprobación eclesiástica)

Para ser ministros al servicio del Evangelio es ciertamente útil y necesario el estudio con una atenta y permanente formación pastoral, pero todavía es más necesaria esa “ciencia del amor”, que sólo se aprende de “corazón a corazón” con Cristo. Él nos llama a partir el pan de su amor, a perdonar los pecados y a guiar al rebaño en su nombre. Precisamente por este motivo no tenemos que alejarnos nunca del manantial del Amor que es su Corazón atravesado en la cruz. Sólo así seremos capaces de cooperar eficazmente con el misterioso “designio del Padre”, que consiste en “hacer de Cristo el corazón del mundo”. Designio que se realiza en la historia en la medida en que Jesús se convierte en el Corazón de los corazones humanos, comenzando por aquellos que están llamados a estar más cerca de él, los sacerdotes. Benedicto XVI

Para la salvación de los espíritus arrastrados por el engaño a las filas de los que hoy combaten a la Iglesia, no debemos los que en ella obtuvimos, sin mérito nuestro, el altísimo ministerio del sacerdocio permanecer ausentes de esa gran lucha …”. José Gras y Granollers